La puta de Babilonia
Marzo 23, 2008 en la categoría Sinopsis
La puta de Babilonia es un ensayo histórico y académico sobre la historia de la Iglesia católica, del escritor colombiano Fernando Vallejo (Medellín, 1942), autor de novelas como La Virgen de los sicarios (1998), El desbarrancadero (Premio Rómulo Gallegos 2003) y una serie de libros ensayos sumamente polémicos: Logoi. Una gramática del lenguaje literario (1983), La tautología darwinista (1992), entre otros.
La prostituta de Babilonia es una de las alegorías bíblicas con la que los albigenses denominaban a la Iglesia Católica Romana a raiz de el enfrentamiento de estos con el Papa Inocencio III que ordenó que fueran masacrados en 1209, junto a todos los habitantes de la ciudad de Beziers, donde se refugiaban. La frase fue obtenida de un pasaje del Nuevo Testamento, en los cap. 17 y 18 del Apocalipsis.
(1) Entonces vino uno de los siete Ángeles que llevaban las siete copas y me habló: «Ven, que te voy a mostrar el juicio de la célebre Ramera, que se sienta sobre grandes aguas,
(2) con ella fornicaron los reyes de la tierra, y los habitantes de la tierra se embriagaron con el vino de su prostitución.
En la obra, La Puta de Babilonia, Vallejo no ahorra críticas a las tres religiones del libro a las que se refiere como “los tres fanatismos semíticos”: el cristianismo, el judaísmo y el Islam, atacando a los seguidores de esta última, famosos, según el autor, por albergar en su seno a fundamentalistas que no dudan en asesinar a todos aquellos contrarios a sus creencias. Con su conocida irreverencia, ácido sentido del humor y abundante apoyo documental, Vallejo rememora los grandes errores de la iglesia Católica y sus consecuencias: los miles de torturados y asesinados por la Inquisición, el exterminio de los albigenses en el siglo XIII, los saqueos y matanzas durante las cruzadas, las persecuciones a judíos y protestantes, y muchos otros más. A ello suma una interminable galería de personajes (en su opinión) corruptos e inmorales dentro de la Iglesia, incluyendo muchos papas, que llega hasta nuestros días, con los sacerdotes pedófilos de Boston (que ya le han costado a la Iglesia “110 millones de dólares por demandas”) y a “los nuevos grandes cazadores de herencias del Opus Dei”.
El primer parrafo del libro es reproducido abajo:
“LA PUTA, LA GRAN PUTA, la grandísima puta, la santurrona, la simoníaca, la inquisidora, la torturadora, la falsificadora, la asesina, la fea, la loca, la mala; la del Santo Oficio y el Índice de Libros Prohibidos; la de las Cruzadas y la noche de San Bartolomé; la que saqueó a Constantinopla y bañó de sangre a Jerusalén; la que exterminó a los albigenses y a los veinte mil habitantes de Beziers; la que arrasó con las culturas indígenas de América; la que quemó a Segarelli en Parma, a Juan Hus en Constanza y a Giordano Bruno en Roma; la detractora de la ciencia, la enemiga de la verdad, la adulteradora de la Historia; la perseguidora de judíos, la encendedora de hogueras, la quemadora de herejes y brujas; la estafadora de viudas; la que inventó a Cristoloco el rabioso y a Pedropiedra el estulto; la que promete el reino soso de los cielos y amenaza con el fuego eterno del infierno; la que amordaza la palabra y aherroja la libertad del alma; la que reprime a las demás religiones donde manda y exige libertad de culto donde no manda; la que nunca ha querido a los animales ni les ha tenido compasión; la oscurantista, la impostora, la embaucadora, la difamadora, la calumniadora, la reprimida, la represora, la mirona, la fisgona, la contumaz, la relapsa, la corrupta, la hipócrita, la parásita, la zángana; la antisemita, la esclavista, la homofóbica, la misógina; la carnívora, la carnicería, la limosnera, la tartufa, la mentirosa, la insidiosa, la traidora, la despojadora, la ladrona, la manipuladora, la depredadora, la opresora; la pérfida, la falaz, la rapaz, la felona; la aberrante, la inconsecuente, la incoherente, la absurda; la cretina, la estulta, la imbécil, la estúpida; la travestida, la mamarracha, la maricona; la autocrática, la despótica, la tiránica; la católica, la apostólica, la romana; la jesuítica, la dominica, la del Opus Dei; la concubina de Constantino, de Justiniano, de Carlomagno; la solapadora de Mussolini y de Hitler; la ramera de las rameras, la meretirz de las meretrices, la puta de Babilonia, la impune bimilenaria tiene cuentas pendientes conmigo desde mi infancia y aquí se las voy a cobrar.”
Su conclusión, respecto a todas las religiones mencionadas es que “No hay razón para que estos fanatismos monstruosos… perduren un día más. Ha llegado la hora de decirles basta”. Tampoco faltan en el libro aquellos temas recurrentes en la narrativa de Vallejo, desde su particular enfoque de problemas como la pobreza y la sobrepoblación mundial; hasta sus opciones sexuales y amor por los animales, los grandes olvidados en los textos sagrados que analiza.
La puta de Babilonia es un ensayo ameno y provocador cuya lectura solo disfrutarán plenamente aquellas personas de mente abierta y que valoren más la verdad y la razón que la fe religiosa.
Fuentes:
http://www.fierroviejo.net/2007/08/10/la-puta-de-babilonia/
http://agreda.blogspot.com/2007/04/la-puta-de-babilonia.html
http://es.wikipedia.org/wiki/La_puta_de_Babilonia
http://es.wikipedia.org/wiki/Prostituta_de_Babilonia

muy buen libro! fuerte pero bueno.
Digno del idiota e ignorante atacar lo que no conoce. Pésimo libro, una perdida de tiempo y de dinero.
Excelente en su critica histçorica, no asì en sus conceptos sobre DIOS, JESUCRISTO y la autenticidad de la BIBLIA.
La religión es “el opio del pueblo”, sin ella nuestra vida no tendría ningún sentido, si bien siempre han sido cuestionables muchas de las actitudes de las personas que están en cabeza de la iglesia, no por ello debemos dejar de creer, la fe es impalpable, por eso es tan valiosa y es algo que no debe ser vulnerado ni corrompido, es bueno acceder libros como éste que te permiten develar situaciones que nos hacen tasar nuestras creencias, actualmente somos una sociedad más crítica, capaz de juzgar con mas integridad el proceder de la iglesia,algo que debería ponerlos a pensar si en verdad es algo espiritual o sólo materialismo… siempre vamos a tener el libre albedrío de creer en lo que mejor nos parezca.
Escribe tu opinión, cualquiera puede opinar, el tema sigue abierto